21 Ago
Publicado por: Christian Maldonado en: Actualidad de Propiedad Raíz, Desarrollo y Nuevos Proyectos, Economia y Finanzas
Una crisis económica generalizada nos afecta a todos en mayor o menor medida, en nuestro trabajo y en nuestra vida cotidiana.
Pero la verdadera dimensión de la depresión en el sector inmobiliario la encontramos en casos concretos, reales, crudos como la vida misma, de personas que han invertido sus ahorros y sus esperanzas en viviendas que no terminan de construirse.
El caso de Martinsa-Fadesa y su promoción de viviendas en San Mateo de Gállego
Jesús Ruiz de Arriaga es uno de los cientos o miles de personas que apostaron por comprar dos viviendas en San Mateo de Gállego.
Martinsa-Fadesa era la promotora. Corría el 2 de junio del 2006 y, por entonces, nadie podía esperar que este gigante (la inmobiliaria) tuviera los pies de barro. En esa fecha Jesús depositó 123.000 euros de aval en Caixa Cataluña (la mitad al contado y la otra mitad en pagos mensuales).
Un dinero que le debería ser devuelto al comprador en el caso de que la construcción de las dos viviendas que quería comprar no se llevaran a efecto por parte de la inmobiliaria.
Hace apenas un mes dicha inmobiliaria presentó una solicitud de concurso de acreedores (suspensión de pagos) un expediente de regulación de empleo. Una cuarta parte de sus promociones en San Mateo de Gállego en La Joyosa ya estaba vendidas.
A partir de entonces, confusión, nervios y un “limbo de desconocimiento debido al incumplimiento de informar a los afectados, por parte de Martinsa-Fadesa”, subraya el vicepresidente de la Asociación de Impositores de Bancos y Cajas (Adicae), Fernando Herrero.
César Villasante
Fuente: Inmoblog.com
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Una Respuesta
Rafael del Barco Carreras
04|Oct|2008 1INMOBILIARIAS,
LAS CAIXAS Y CAJAS SUELTAN AMARRAS,
Y APARECEN LOS BUITRES.
Rafael del Barco Carreras
Un recuerdo, la gran Crisis Española, o la última Gran Corrupción (la mayor jamás vivida), se inicia a principios del 2007 cuando desde el conciliábulo o comité de la gran logia, o sea, los dos grandes bancos, el BSCH y BBVA, y dos cajas, CAIXA y Caja de Madrid (arrastrando una recua de cajas en apuros, donde se incuba el gran desastre) presididos por el Banco de España, el 80% del dinero de todos los españoles, se alarman ante el deterioro de la liquidez. Sale más dinero del que entra, y encima los mercados internacionales cierran espitas, y en particular Europa entera clama por la peculiar y corrupta praxis financiera española. En conjunto, en particular las cajas, han invertido el 20% más de lo captado. Los activos (créditos e inversiones) superan al pasivo, los ahorros y depósitos de clientes. En teoría todo garantizado por valores muy superiores. Cualquier piso, terreno, o valor cotizado en bolsa, o no, garantizando las inversiones, supera en mucho las cifras invertidas. El dinero vale un 4%, promedio, y los inmuebles y valores el 10 o 20, o más, cada año que transcurre. La GRAN BURBUJA, pues con esos hipotéticos valores decrecen los posibles compradores. La avaricia rompe el saco, y lo peor, el saco rebosa basura.
El directorzuelo, gran director, consejero o vocal, vicepresidente o presidente, o varios a la vez formando comités, según la magnitud del enredo inmobiliario, sudan cuando le han de comunicar a su amigo, socio, íntimo, firmón y supermillonario, que las cosas van mal y que han de limitar .
Se inicia la guerra. Por si lo ignoraba, el inmobiliario o constructor de golpe se siente descender de multimillonario genio de las finanzas a poco menos que hombre de paja, un guiñol. Desde hacía tres años, antes de las últimas promociones, todos sabían que el negocio consistía en aprobar operaciones, hipotecar terrenos recién salidos de rústicos, valorados a conveniencia, abonarle al constructor las certificaciones de obras, y si se vendía mejor, y si no, se forzaban ventas entre sociedades más o menos instrumentales y a por otra operación Al pequeño director de plaza mediana, o de costa, que le pedían cotas de producción hipotecaria desde su central (porque a la vez creaban dinero), ganando primas además de sus momios en cada operación, y hasta participación societaria con familiares e íntimos, se le cae el mundo encima. Carne de cárcel.
A pasado un año, renovados créditos, cambiados y recambiados los administradores de las grandes inmobiliarias, se entra en las prácticas de la gran corrupción. La de siempre, la tradicional, la del mundo de los grandes bufetes, la tan practicada tras la muerte del Dictador, previa al segundo escalón, la Judicial. Administradores ful, vaciado de activos, enredo a los constructores, proveedores, trabajadores, y clientes compradores.
Y aparecen los buitres. Los compradores de pisos, divididos entre quien compró hace años y pretende vender su vivienda, o liquidar sus sueños de inversor, o tiene la vivienda a medias, o los estafados por el espejismo, acuden al abogado conocido o amigo, decente y que vive de su profesión. En principio el en teoría saldo favorable según la valoración de la tasación (compañía propia de la entidad financiera) no existe, y lo peor, para el que aun no tiene el piso, que el aval bancario por las entregas a cuenta, tampoco. Su dinero, los ahorros de toda una vida. En casi todos los casos el valor no rebasa el de la hipoteca pendiente. En casos, ofrecen una miseria. La filosofía de la reventa del coche usado aplicado a los pisos. Ratoneo y desvergüenza. El espíritu del tratante de ganado. Del discurso de master al “es lo que hay…lo toma o lo deja…”
Y en ello estamos los grandes bufetes, correa de transmisión de sus grandes clientes bancos y cajas, nombrados en http://www.lagrancorrupcion.com, con hijos, yernos, sobrinos y hasta nietos y nietas de los titulares (las viejas celebridades), una suma de no menos de tres mil colaboradores atendiendo a sabrosos clientes ignorando que les dirige la ruina el mismo que les convirtió en millonarios. En los tres mil no se suman los bufetes subsidiarios trasteando con los clientes de menor enjundia y hasta creando asociaciones de perjudicados, a dirigir y dominar. Desaparece Fincas Corral en manos de comprador y administrador ful, Don Piso sigue con campañas publicitarias para vender el resto (los Figueras conocen el paño por viejos en compadreos bancarios), y se multiplican los compramos pisos, al contado o el más refinado buzoneo de soy particular, necesito piso en la zona, y pago al contado, un escaneado escrito a mano. Los mismos agentes o titulares del recién cerrado chiringuito inmobiliario, entregados al bufete o altos ejecutivos de la caja correspondiente, y que al igual que en la gran burbuja de TERRA de los 2000 proveerá pérdidas. Un infernal círculo.
Si en EEUU ya han detenido a 200 grandes ejecutivos por las hipotecas basura, y el FBI visita a diario las entidades financieras responsables, aquí se preparan para salir más ricos de la GRAN CRISIS.
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