13 Nov
Publicado por: Christian Maldonado en: Actualidad de Propiedad Raíz, Alquiler / Arriendo, Chile, Economia y Finanzas, Herramientas, Latinoamerica
Hasta el momento, solo está comprometido el 45% del stock de viviendas.
El mercado de los arriendos de verano comienza a mostrar los primeros coletazos de la crisis. Sobre todo en el tema de la rentabilidad, la que -se calcula- tenderá a la baja respecto del período anterior, afectando a quienes se dedican a arrendar propiedades en la época estival.
Según Roger Debarbieri, presidente del Instituto Inmobiliario de Chile, este índice bordeará el 7,4%, un poco inferior al de la temporada 2008, que alcanzó el 8,7%, pero superior al del año 2003, que llegó sólo al 4,8%.
El panorama actual muestra que los valores de los arriendos de verano sufren una tendencia decreciente (15%), sin considerar que aún no se han ajustado al ritmo del IPC que durante lo que va del año alcanza el 7,5%.
En tanto, la reserva de propiedades, que a noviembre pasado tenía casi la totalidad del stock comprometido, hoy sólo llega a un poco más del 45%, cifra que puede mejorar en la medida en que se acerque enero.
Explica Roger Debarbieri que las causas que hacen poco viable que el próximo período estival sea bueno para los arrendadores se originan a partir de un mercado cuya economía se encuentra con la sombra de la crisis. Las personas están acogiendo el llamado de las autoridades de evitar endeudamientos, pues las tasas de corto plazo están recibiendo los efectos del momento.
Para el analista, sin perjuicio de lo anterior, existen cuatro factores que pueden resultar atractivos para quienes deseen arrendar una propiedad este verano , ya sean chilenos o extranjeros.
Por ejemplo, se prevé que existirá mayor cantidad de inmuebles en oferta que en temporadas anteriores.
Se agregarán aquellos que no serán ocupados por sus propietarios producto de la situación económica incierta. Por otro lado, las rentas de arriendos , debido a la baja de las reservas, están declinando a niveles inferiores a la media del año pasado.
De darse una alta vacancia, dice el experto, los precios podrían seguir bajando. Claro que este fenómeno se sabrá con mayor exactitud a mediados de diciembre.
Además, el aumento del precio del dólar, según Roger Debarbieri, desincentiva a que los chilenos viajen fuera del país, pese a las múltiples y atractivas ofertas para ir a Estados Unidos, el Caribe y Brasil.
Comenta Roger Debarbieri que esto podría revertir la tendencia de veraneos de larga distancia y corta estadía por un turismo interno de mayor extensión.
También en este panorama se debe considerar que la caída del peso con relación al dólar motiva a los extranjeros, y en especial a los argentinos, a visitar nuestro país. No hay que olvidar que ellos históricamente se han transformado en la principal fuente de demanda del litoral central. Y de seguir siendo así, esta temporada podría reducir notoriamente la oferta de inmuebles en esta zona.
Oriana Olivos Marín
Fuente: El Mercurio - Chile
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