Descarta que tu hogar vaya a quedar cursi a los ojos de otros y permítete un generoso toque de romanticismo, que nada tiene que ver con lo clásico.
Los tonos pastel, rosados y grises, junto con los vainilla, son los más propicios para conseguir una atmósfera como la que te sugerimos. No hay razón para impregnar cada tejido con el color total. Bastarán ligeras pinceladas para conseguir una atmósfera delicada.
Los textiles con dibujos campestres ayudan a consolidar el ambiente. Los motivos florales con escenas bucólicas también. Un color como base te servirá para ir combinando con otros de gama neutra y marcarte una dinámica que no distorsione.
GRISES Y PLATAS
Así, para aquellas que quieran dar a su dormitorio un toque romántico, pero neutro, elegante y sin estridencias, nada mejor que jugar con los negros, blancos, grises y platas, como los que se propone en la colección Hekla, de Paniker.
Las colchas destacan por sus motivos geométricos que se alejan de la tradición sentimental, pero que al mismo tiempo la reinventan.
Los suaves tostados y crudos dan a la habitación un toque más cálido. En los complementos se puede añadir un guiño dorado, que lejos de recargar el ambiente, ofrece al conjunto un aire armónico muy agradable. Las alfombras de pelo y pequeños detalles en raso en la colcha también ayudan.
La gasa, el lino y el terciopelo son también texturas comprometidas con el romanticismo.
VAPOROSO
Los visillos de tela vaporosa y que cuelguen más allá del suelo son ideales para propiciar un ambiente romántico. Lisos o con dibujos expuestos sobre la propia tela son una solución ideal para dejar pasar la luz.
La firma Sia apuesta también por los tonos ligeramente brillantes para crear un ambiente romántico.
Por Inmaculada Tapia
EFE Reportajes
Fuente: La Prensa – Panamá



















































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