Por primera vez en mi vida, me he llevado una mala impresión de una persona por su página web. Me reuní en mi oficina con una señora que quería hacer unas consultas. Tenía muy buena presencia y transmitía seriedad. Además, me habían dado muy buenas referencias y estaba dispuesto a escuchar.
Cuando nos sentamos a hablar, me dijo que ella se apoyaba mucho en Internet para trabajar y me dijo que tenía una página web muy buena. Le pedí la dirección sobre la marcha para echarle un vistazo y cuando la página se abrió, mi percepción de esta persona dio un giro de 180º. El diseño de la página era pésimo y daba la impresión que la web la había hecho alguien en un fin de semana. A partir de ahí intente terminar la reunión cuanto antes y no me intereso lo que me tenía que decir. Me preguntaba como era posible que una persona que tan buena impresión me había causado, podía hablar maravillas de una página tan cutre.
No sé si fui injusto o muy severo en mi reacción pero fue una reacción instintiva.
Fuente: Inmosfera.com


















































Se el primero en dejar un mensaje