Venezuela – El venezolano ha entendido que para guarecerse de la inflación es mejor adquirir su vivienda que un carro, y el mercado le está dando la razón, dijo.
El presidente de Coldwell Banker para Venezuela y Latinoamérica, Arq. David Bassan, calificó como positivo el balance de las operaciones de la franquicia en Venezuela durante el primer semestre del 2009. En volumen de transacciones el mercado primario creció un 137% y el secundario un 24% más que en el mismo período de 2008, así como en el valor del inventario de propiedades, número de oficinas, franquiciados y asesores en todo el país.
En este lapso se registró un hecho que inclinó la balanza en favor del sector inmobiliario a la hora de defender los ahorros de la ola inflacionaria. La contracción del mercado automotriz, donde desaparecieron los automóviles y el crédito, han hecho entender al venezolano que es mejor comprarse una casa que un vehículo, y las familias están dirigiendo sus fondos hacia la vivienda, expuso.
-La venta de carros era enorme en el país. Ahora el crecimiento del sector inmobiliario se ha visto fortalecido por la situación del mercado automotriz, considerando además que un carro se devalúa en tres, cuatro, o cinco años y dura máximo 10, y una vivienda es un bien para toda la vida. Estamos apreciando este cambio de paradigma: la gente está dirigiendo sus esfuerzos económicos hacia los bienes raíces porque constituyen la mejor inversión para agregar valor a su patrimonio y estabilizar la familia.
David Bassan agregó que el profesionalismo que impone Coldwell Banker a todos sus miembros, y la capacidad de trabajar en red a nivel mundial, garantiza la calidad del servicio que está requiriendo el crecimiento natural del mercado. El mejor incentivo para equilibrar la oferta y la demanda son las garantías jurídicas, políticas, económicas, y la confianza, con el complemento de los programas crediticios que han sido fundamentales en la reactivación del sector.
-Las últimas medidas podrían ser un freno al crecimiento en la medida en que los promotores no sientan seguridad jurídica y tengan que buscar fórmulas que hagan más difícil el proceso de adquisición de vivienda. La aplicación del IPC fue positiva, sino no hubiéramos construido 120 mil viviendas. Probablemente algunos abusaron pero no por un 3% se puede destruir a los demás. Lo que hay que hacer es regularlos y controlarlos y no perjudicar al 97% restante. Estamos buscando alternativas porque hay expectativas inflacionarias muy altas que hacen el mercado actual un poco turbio.
Prensa Coldwell Banker



















































Se el primero en dejar un mensaje