Colombia – Vivir en lo alto de la montaña, una tendencia local con fuerza, es sin duda renunciar al clima tibio del valle para habitar a menos grados centígrados.

El clima condiciona su arquitectura y diseño interior. A menos grados, el fin es lograr ambientes acogedores. Pautas para casas en clima frío.
Bajo estas condiciones, la vivienda, como espacio protector de sus habitantes, debe responder desde su concepción a tener espacios con un confort climático agradable y acogedor.
El primer reto entonces es para los arquitectos, quienes deben pensar con cabeza fría el diseño de este tipo de viviendas.
Alejandro Restrepo, arquitecto con experiencia en el tema, dice que un aspecto que siempre está asociado a las casas en clima frío es la relación con el paisaje. “Allí hay una primera condicional de diseño: las casas deben estar abiertas”.
La visual sobre el paisaje lleva a los arquitectos a pensar en cómo hacer que la intrusión solar al espacio interior sea controlada, de forma que genere luz natural y se conserve el calor captado desde el exterior.
La intención, explica el arquitecto Carlos Andrés Guisao, es, a partir de la ubicación de la casa y de algunos elementos, aprovechar al máximo la luz del sol.
Para este objetivo, dice Alejandro Restrepo, hay varios elementos arquitectónicos que se pueden utilizar.
Uno de ellos son lucernarios o claraboyas que capten la mayor cantidad de luz. Estos deben ir acompañados o estar cerca de muros que puedan recibir la radiación solar y se calienten durante el día, para que en las noches, cuando afuera disminuya la temperatura, liberen ese calor hacia los espacios interiores, “que es donde generalmente es mayor la cantidad de frío en estas viviendas”, explica Restrepo.
Agrega que con este método se puede conseguir que una casa tenga una >> temperatura interna de 15 ó 16 grados, mientras que afuera está entre los dos y cuatro grados centígrados.

Toque personal Sin importar si se aplica color o no, lo más importante para que una vivienda sea acogedora es que sus habitantes le impriman sus gustos personales, su sello a los espacios.
Elección de materiales
Otro aspecto importante que tienen en cuenta los arquitectos al diseñar una casa en clima frío es la adecuada elección de materiales.
“Los materiales al interior de estas viviendas deben ser absorbentes de temperatura”, señala Alejandro Restrepo.
Uno de los que mejor comportamiento térmico tiene es la madera, que se puede utilizar, por ejemplo, para los pisos.
“La madera es un elemento que capta el calor y no lo libera tan fácilmente, contrario a lo que pasa con el mármol o con piedras que no sean térmicas”, dice.
Así mismo, Carlos Andrés Guisao recomienda el uso de este material para puertas y ventanas ya que “como la madera no es conductor térmico, no va a irradiar frío hacia el interior”.
Para los muros, los arquitectos sugieren el ladrillo cerámico, la madera y algunas piedras que absorben la temperatura y conservan el calor.
Desde el diseño arquitectónico, otro aspecto que se debe tener presente es el manejo del viento. “En climas fríos se deben plantear, más que incursiones controladas del viento, salidas controladas del aire”, apunta Restrepo.
Otro punto clave: aprovechando los múltiples beneficios del sol en este tipo de casas, los arquitectos consultados coinciden en que desde la distribución de los espacios se puede lograr un mejor confort climático.
Algo que aplica el arquitecto Restrepo en sus proyectos de tierra fría es orientar las habitaciones directamente al poniente. Así, dice, las alcobas ganan temperatura durante el día y liberan el calor en la noche. A la zona social también es válido darle esta orientación y la de servicios, dirigirla al sol de la mañana.
Calidez interior
Además de los recursos que se implementan desde la arquitectura, a través del diseño interior y la decoración se pueden conseguir ambientes acogedores.
El color es uno de los recursos que se puede aplicar para alcanzar este objetivo.
La teoría habla de que los colores oscuros, como los tonos tierra, dan visualmente mayor sensación de calidez si, en este caso, se aplican en paredes, tapizados y accesorios decorativos.
Para el mobiliario, Mónica Botero, diseñadora de interiores, sugiere el uso de muebles en madera, aunque reconoce que las piezas metálicas son tendencia.
Para el tapizado de sofás y cojines, Vicky Vélez, experta en telas, dice que las de apariencia aterciopelada aportan calor. Cuero tipo gamuza, moquetas, cheniles y paños que tengan cierta textura, son las más indicadas.
Otra idea para generar un ambiente más cálido es con la iluminación. Mónica Botero señala que los bombillos con luces amarillas pueden ayudar a ello.
Agrega la diseñadora que otro infaltable en este tipo de viviendas son las chimeneas, desde las tradicionales de leña hasta los diseños contemporáneos que funcionan con gas y no requieren el uso de ducto ni campana.
Sin duda, el clima condiciona la arquitectura y el diseño interior de una vivienda.
Así que si quiere vivir en una a menos grados centígrados, hay que concebirla con cabeza fría.
Revista Propiedades
Fuente: El Colombiano – Colombia


















































Se el primero en dejar un mensaje