Colombia – Esta podría ser la pregunta que muchos de nosotros nos hacemos hoy. Lo claro es que el mercado de la finca raíz sigue siendo uno de los más atractivos por su valorización.

En tiempos de crisis, definitivamente se imponen los buenos negocios. Y qué mejor negocio que la finca raíz, una alternativa que a pesar de los avatares de la economía continúa siendo muy atractiva para todo aquel que quiera ‘hacer rendir’ esos pesitos de más.
Es en la valorización del inmueble donde el inversionista encuentra el objeto de la finca raíz. Un inmueble que se compra en 100 millones de pesos, al cabo de cinco años puede llegar a valer el doble o por lo menos un 70 por ciento más, esto sin contar los arriendos mensuales o el usufructo del propio inmueble.
Para Luis Humberto Escobar, Gerente de Escobar Salamanca y Cía. Ltda., este tipo de negocio no se obtiene con ninguna otra cosa. “Usted puede comprar sobre planos en 240 millones de pesos y al cabo de 8 meses, sin siquiera recibir físicamente el inmueble, lo puede vender en 340 millones. No hay un negocio tan bueno como éste. La finca raíz es el único negocio en Colombia que cada año factura la inflación”.
Pero, en opinión de este experto inmobiliario, si usted quiere hacer un buen negocio debe contar con la asesoría de un buen inmobiliario, asunto que resulta clave para conocer las variables del mercado y saber qué terreno pisa. Desde la óptica de los inversionistas, la finca raíz no se desvaloriza nunca y ésta es la premisa sobre la que se hacen todos los negocios.
Comprar para arrendar, comprar para vivir o comprar para vender son alternativas que usted debería tener claras a la hora de pensar en cerrar un inmobiliario. No hay que olvidar que el negocio inmobiliario es especializado, que cada caso es diferente y que requiere un cuidado especial. No es lo mismo dedicarse a los locales, a las oficinas, a las bodegas o tener ‘apenas lo justo’ para comprar un apartamento dónde vivir con la familia.
En este caso particular usted tiene la necesidad de ubicar su inmueble en un lugar estratégico, que sea nuevo, que tenga ciertas comodidades y que tenga una valorización en el futuro. Aquí, el tema del transporte es fundamental para la compra de finca raíz, saber si tiene buena accesibilidad, si tiene parques cerca, vías principales y centros comerciales.
La necesidad de la persona también marca la pauta en el arriendo de apartamentos, pues requiere un tipo de inmueble que atienda todas estas variables, incluyendo también su cercanía al lugar de trabajo. “Esa oportunidad de tener una vivienda es fundamental. Hace 20 años yo compré mi apartamento en 16 millones de pesos y hoy no vale menos de 300 millones”, asegura Humberto Escobar.
El otro tipo de comprador es el inversionista que se dedica a esta actividad profesionalmente y está pendiente de las ofertas y las variaciones del mercado inmobiliario.


















































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